miércoles, 19 de enero de 2022

Hoy

 Las tinieblas de fantasmas pasados

caen como agua fría sobre mi cabeza

Hoy la soledad es mi mejor compañera

Espero que no sea una trampa

Atrapándome sin retorno

cerrando la cerradura de aquella vieja puerta

que aveces, en contadas ocaciones 

Se ha abierto dejando entre ver las enredaderas floreadas,

Las rosas perfumadas y ha vuelto con ellas el canto de los pájaros.


Hoy no hay más que incertidumbre 

piezas del rompecabezas desparramadas

Esperando a ser parte de un todo

Que quizás nunca será.

En la contradicción de la vida me dejo llevar por manos ajenas

Lejanas.

Como en sueños despiertos

como la irrealidad en la realidad.


El estrés que hay fuera se cuela por mis ojos y oídos

Llegando a mi corazón

y allí, en lo más interno ruegan

parar, sentir, observar

para luego apretar el acelerador otra vez

con la esperanza de llegar lejos

A un lugar tranquilo, sin ruido,

en donde me sienta segura

un lugar tibio donde descansar.


Y el espiral se vuelve a repetir.